Julio 13, 2009...9:53 pm

¡Qué Santo San Fermín!

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San Fermín es la mejor fiesta del mundo.  A pesar de la aglomeración, de los borrachos, de los indeseables, de la proporción de 7 a 1 a favor de los hombres frente a las mujeres… a pesar de todo San Fermín es la major fiesta del mundo. Tenía mis reticencias a la hora de ir. Más que nada porque llevaba una dura semana de trabajo y había madrugado para ir a trabajar. De modo que no sabía lo que podría aguantar. Así, después de curra fui directo a Iruña y fue llegar a la Rotxa, meterme el primer vino a palo seko y pum. Ya estaba en plena forma. Me puse la camiseta de Chris Boardman, recordman de la hora (una larga historia) y fuimos por ahí a petarla.

Y digo petarla porque el Jonan estuvo muy presente. Me encontré  con mi amiga Laura que hacía mucho que no veía y es una gran fan del tunero barakaldés. total, que sus amigos me dieron “consejos” qué escribir sobre el Jonan. El típico: tengo una idea para un sketch pero en Sanfermines y borrachos. En fin, menos mal que la amistad es incondicional y tuve que callarme.

Lo surralista fue cuando ya empezó a amanecer y vimos a un vendedor ambulante, un perroflauta de puta madre que vendía chapitas con caretos de personajes famosillos. Y ¿quienes estaban entre los famosillos de las chapas? el Jonan y El Txori. En aquel momento iba acompañado de mi amiga Amaia y le dijo al perroflauta: oyes (es que es de la Rotxa) las txapas esas deberías regalarselas que es el que escribe los guiones del Jonan. Respuesta del perrofláutico: ¡cago en diez, es el quinto que me dice lo mismo esta noche! Total que tuve que pagar relisiosamente pero a cambio me regaló las chapas de Andrés Pajares y Bertín Osborne, que harán las delicias de mis compañeros de curro.

Ya camino a casa de mi hermano, en el mismo portal nos dimos cuenta que había perdido las llaves. y allí, a las ocho de la mañana mi hermano Mikel y yo sin saber qué hacer. En fin… luego quedé con mi amiga Gabi que hacía muucho que no nos veíamos, luego tengo recuerdos confusos, una alergia provocada dos gatos, Inma “de niñera”, Mikel currando de gaupasa, peleas a sable de piratas con el sobrino de Leire, un solazo de 33 grados, 4 litros de multifrutas en el carrefour y una australiana bastante mona que me subió la autoestima. Total, 43 horas sin dormir después, me tuve que ir a casa. Pero mereció la pena.

No pidáis detalles, que me cierran el blog. Mi veredicto: San Fermín es la mejor fiesta del mundo.

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