Hace ahora nueve meses Andrés Iniesta enganchó un balón en la frontal del área de Stamford Bridge, Londres para los legos en la materia, corría el minuto noventa y tantos, superó al cancerbero Petr Cech y clasificó al Barça a la final de la Champions League. Ahí se desató la locura y la gente empezó a follar.
Porque nueve meses después, casualmente, fíjate tú, el mismo tiempo de gestación de un humano, la natalidad ha subido un 50% en Barcelona. Vamos, que papá estaba viendo un partido, Andresito la metió y de la misma, con tanta euforia había que celebrarlo como mandan los cánones. “Tranquila cariño, que yo controlo”, pero como no todos tienen la capacidad técnica de don Andrés Iniesta no controló y es ahora que sufren las consecuencias.
Cuatro días después, el Barça le metió seis al Real Madrid en el Barnabeu. Dos semanas después el Barça ganó la Champions. Teniendo en cuenta que el periodo de gestación esta entre 37 y 41 semanas lo que en su día fue alegría y jolgorio, ahora es dolor y lloros en la sala de partos. Eso sí, el Gobierno de España agracede al Barça sus esfuerzos, ya que gracias a sus logros deportivos, las pensiones están aseguradas.
Ahora vayamos con las conclusiones: los gipuzcoanos vamos a follar. Al menos los de la Real. Algunos afortunados follarán allá por junio o por mayo con suerte. ¿quién lo iba a decir? En estos tiempos de crisis, un rayo de esperanza. Un brote verde.
Cristiano Ronaldo podría ser uno. (titular, porque es de la partida en las alineaciones del Real Madrid, y lo del gancho por la nariz de Mtiliga) Pero no. Titular con gancho es cuando se encabeza una noticia de tal forma que nos apetece leer la noticia. Por ejemplo:
La Gaceta de los Negocios, ese periódico que se anuncia en Intereconomía con un sintético: Orgulloso de ser de derechas” lleva a portada a un “tonto contemporáneo”. ¿de qué va la noticia? Prefiero no saberlo, pero intuyo que será para que los de derechas de bien insulten al ecologista de la portada, cosa habitual y que he aprendido viendo Intereconomía: montan un debate, invitan sólo contertulios de derechas y aunque todos están de acuerdo se gritan y se enfadan entre ellos. Yo les entiendo. De desfogan en el plató y luego ya el resto del día son personas maravillosas, tolerantes, solidarias y llenas de amor.
y ahora vamos con “El País”
Pero en vez de ser yo quien critique a “el País”, a Samantha Villar y al emporio Prisa, os enlazo esta crítica de “El descodificador”, que refleja lo que opino, y lo hace de mejor forma. Eso sí, a mí, los enfervorecidos seguidores de Samantha Villar, me podéis insultar o invitar al suicidio como lo habéis hecho en el pasado.
Nunca he destacado en nada. Soy un segundo. Si fuese actor, secundario en todas las pelis. Soy de existencia gris, paso desapercibido, nadie se acuerda ni de mi nombre, ni de mi cara. Al principio me costaba asimilarlo. Luego con el tiempo te acostumbras a ser el número de una estadística, una abeja más en la colmena… podría decir alguna metáfora o comparación original si pudiese, pero los tíos como yo no tenemos ese tipo de talentos. Sólo tenemos un superpoder: la invisibilidad.
Sin embargo, ser un segundón tiene sus ventajas. Como por ejemplo… ¿a quién pretendo engañar? No vale para nada. No obstante, en el club de los segundones hay gente que no merece estarlo. Esa gente que quiere ser popular, tipo animadora o quarteback de instituto americano o chico malo con gomina y chupa de cuero, pero lo único que consigue ese tío es ser el que tocaba el piano en las representaciones del instituto para impresionar a la chica o pretender formar un grupo de rock para mojar braga y tocar el bajo. Yo soy esa clase de tío.
Por eso, quiero reivindicar a los grandes loosers con pequeños triunfos. Como Juan Camus. Aquel tío participante en el OT primigenio, que lo dejó todo para dedicarse a la música y diez años después se ha visto engullido por el top manda. Porque está claro: el top manta está lleno de CDs de este tío. Un segundón, un olvidado, pero con aquella pequeña victoria que sonaba: “a tu lado me siento seguro, a tu lado…”
Sí amigos, los segundones estamos a punto de iniciar una revolución. Y sí, la pava de la que nadie se acuerda se llama Mireia.
Podemos pasarnos la vida contemplando el mar, el cielo, un atardecer o un paisaje nevado. Lo contemplamos y lo gozamos. Puedo pasarme horas mirando un mismo cuadro. Otro síntoma más de que el virús moderno se propaga por mis venas. Los modernos llegan a la sobredosis de cafeína y gilipollez contemplando cine iraní. Se quedan absortos, como niños mirando las vacas que miran un tren pasar. Obras de arte, obras de reasfaltado, la tele, el cielo o el ombligo, qué mas da, la cuestión es que nos pasamos la vida contemplando algo. Lo que no nos damos cuenta es que hay un elemento común en todos los humanos, un elemento al que todos dedicamos horas de aletargada contemplación: el sumidero.
Nos pasamos la vida mirando a todo aquello que se nos ha ido a la mierda. Por el retrete, por el alcantarillado, el agujero del váter… llámalo como quieras. La cuestión es lamentarse por lo que no hemos conseguido en vez de buscar nuevas oportunidades.
Ya está. Suficiente filosofía de libro de autoayuda de libro de metro por hoy. Pero es que no puedo evitar mirar cómo acabo de tirar de la cadena y el agua se lleva dos de mis ilusiones en el mismo zurullo. Lo que ayer parecía una lesión leve, es grave. Quizá adiós a la temporada. Quizá adiós al fútbol. Y a un tío como yo decirle que no jugará más debe ser motivo de eutanasia. Apunta Amenábar. Otra ilusión por el retrete: tres líneas en un mail de un señor amable pero poco afectuoso. Proyecto de futuro ilusionante directamente a la planta de tratamiento de aguas. Demasiado para un lunes.
El sábado me compré una americana con coderas. Sí, amigos. En plan socialista. Me la compré después de pasar la tarde en la playa de Hendaia mirando al mar. Como si fuese un maldito bohemio. En el viaje leí “la Carretera” de Cormac McCarthy. Todo un premio Pullitzer. El “Marca”, ni tocarlo. ¿en qué coño me estoy convirtiendo? Debo preocuparme porque me estoy convirtiendo en un moderno. En un fantoche. ¿Qué fue del chico con pendientes, botas salomon y polar de North Cape que un dia fui? Sara me dirá que es madurez. No puede ser, soy demasiado joven para madurar, pero mi conversión en moderno, es un hecho. Si mi “yo a los diecisiete” me viese me pegaría una hostia.
Sharly el gaditano
Lo siento, desde que mi novia la médico se fue con un gaditano llamado Carlos pero que todos llaman Sharly, estoy muy afectado…
¿Es “Mad men” la mejor serie actual? Probablemente sí. Siempre podremos decir que para gustos los colores, pero hay una cosa cierta: tiene la mejor careta de la tele. No hay otra careta que resuma mejor la propia serie y defina al mejor personaje , tanto por guión como por actor, de la tele actual: Don Draper.
Kaian izan naiz goizean. Neguko eguzki epeletan. Eguerdi partean etzen inor, neu bakarrik, ni eta itxasoko ur izoztutan igerian zebilen baliente bat. Itsasoko ixiltasuna entzuten zen. Itsasoko ixiltasuna zarataz josia da. Marea behen zen, arroka bustien usaia, agerian geratu diren alga gorrian usai sikua, Tanborreko kareaitzaren latza. Hondarraren xigorra oinen azpian, ipar frantsesaren ziztada aurpegian.
Bihar itxasora goaz. Aitona bizi balitz belarrondoko bat emango lirake. Gogoz emanda. Etzuen nahi bera besterik beste inor itxasoratzerik. Aitonaren barkua hogeitamar milatara dago, urpean. Osaba Arantzazura oinez joan zen, ekaitzetik bizirik atera ezkero Amari eskerrak emateko ortozik joango zela egin baitzuen promes. Amonak aita itxasoan galdu zuen. Amonak bizi osoa sare konpontzen eta arrai garbitzen pasa du. Amonaren koinatuak hogeitabi urteko hiloba olatuak kubiertatik bahitzen ikusi zuen. Osabaren izeba zaharrak senarra galdu zuen olatu kolpe batek desagertarazi zuenean ezkondu eta aste betera.
Eta hala ere, bihar itxasora goaz.
Itxasoari begira bizi gara. Goizean, jeikitzean itxasora begiratzen dugu leihotik zer esaten duen jakin nahian. Jada ez da gure ogibide, ezta ofizio ere. Ez da plazerra, ezta denborapasa ere, nondik gatozen lekua da, jaio gaituena, hilko gaituena, ez gara ezer, itxasokoak baigara.
En euskadi no se folla. Mentira puta. En euskadi se practica sexo, poco y siempre con los mismos protagonistas dando por culo, pero en euskadi se practica sexo. Claro que no es el despiporre madre que hay en otros países en los que los ritmos caribeños copan las listas de éxitos. Aquí se baila el “suelto” porque los vascos estamos genéticamente impedidos para mover la pelvis. En otras culturas buscan el roce. Los vascos somos patéticos bailando. Otros… no sé cómo decirlo. Juzguen ustedes mismos.
Alerta: si eres menor de edad, no debes ver este vídeo. Yo ya lo he dicho.
Quiero expresar mi más profundo malestar por el mensaje del Rey de Nochebuena en todas las cadenas, incluida ETB. ¿Pero qué mierda es esa? Habían prometido que este año el mensaje del Rey iba a tener efectos cinematográficos y al poner la tele veo a un viejo hablando a cámara, medio balbuceando. Ni un tiroteo, ni explosiones ni un duelo a espada, que es lo que corresponde a los Reyes que molan. Si el cine de acción no es tu género, no sé, mete algo de thriller, con un giro final o un cameo de Shyamalan. También podrías tener una tía que enseñe las tetas, que coño, el mensaje de Rey también sería cine español ¿no?
Pues nada, una decepción. Ni un asesino en serie, ni hordas de zombies, ni orcos, ni conspiranoia en palacio… en fin, que han querido hacer un drama intimista de presupuesto bajo, una serie B, sobre una persona impedida dando la chapa todo el rato a cámara. Coño, que eso ya lo hizo Amenábar en “Mar Adentro”…
Aquí los vascos somos muy aficionados a las apuestas y al juego en general y por supuesto nos gastamos una pasta gansa en lotería. Pero este año, en el sorteo de la Lotería de Navidad, no ha habido suerte. No ha tocado nada. Sólo chubascos todo el día. Siempre se dice que las loterías suelen agraciar con sus grandes premios a las zonas que han sufrido algún tipo de desgracia: una inundación, algún incendio… por eso, en Euskadi teníamos las esperanzas puestas en que nos iba a tocar el Gordo, por aquello de que ahora están los del PSE en el Gobierno, pero parece ser que no es suficiente. La mayor parte ha ido a Madrid, y es que allí tienen a Espe. Eso no vale, es piedre.